He dibujado tantas distancias,
que me ha invadido la cercanía.
La de no tenerte
entre los ratos libres.
Tus ojos negros, pintados
del oscuro color del amor.
Pero sin el amor.
Te marchas con los otros,
mientras nos esperamos.
Tu mirada está en mí,
no puede ser de otro, modo.
Y te como la boca,
en cada beso
que te marchas...
No hay comentarios:
Publicar un comentario en la entrada